Voy a
contarles la historia
de esta raqueta:
Principios de los años
setenta, cuando me
regalaron esta pedazo de
raqueta, mi raqueta,
marca Dunlop Pioner, (lo
de menos era la marca)
nos reuníamos todos los
chiquillos en la calle
Bailen de mi pueblo,
buscábamos un "carrión"
dibujábamos en el suelo,
las marcas de una
supuesta pista de tenis,
con unas pelotas mas
bien malejas, montábamos
unos partidos que
temblaba Troya, así fue
como muchos de nosotros
aprendimos a jugar en la
calle al tenis, aun la
conservo con cariño.